Una introducción a la monetización para blogueros de moda y estilo

Una introducción a la monetización para blogueros de moda y estilo

Tanto si empezaste a bloguear por afición como si lo hiciste para convertirlo en un negocio, monetizar tu blog es un tema que puede resultar abrumador. ¿Cuándo es buen momento para monetizar? ¿Cuánto deberías cobrar? ¿Qué tácticas te permiten ganar más dinero?

Aunque no podemos tratar todos esos temas en un solo post, en este analizamos algunas de las formas más extendidas de monetizar sitios webs y algunas nociones básicas para que arranques en cualquiera de tus opciones de monetización.

Marketing de Afiliados

El marketing de afiliados es una de las vías más habituales entre los blogueros que escriben sobre moda a la hora de empezar a monetizar sus sitios. Como ‘influencer’ es algo natural que enlaces a productos que tus lectores pueden comprar. De hecho, aun si no tienes un blog, hay muchas redes sociales (especialmente Instagram) que tienen programas específicos para enlazar los productos que muestras en tus posts.

¿Cómo funciona el marketing de afiliados? Por lo general, una vez que eres admitido como anunciante, se te proporciona un enlace único para que lo uses cuando crees enlaces hacia esa red de afiliados. Ese elemento que incluyes en el enlace rastrea todas las compras que se hagan a través de tu enlace, y después se te paga una cantidad (a veces llamada comisión por publicidad) que suele ser por lo general un porcentaje de las ventas que se hayan generado desde tu sitio. Cuánto más tráfico y ventas generes, más dinero ganarás.

La mayoría de los sitios de venta online tienen algún tipo de programa de afiliados. Mientras otras empresas gestionan sus programas a través de redes de afiliados como Comission Junction, Amazon, como uno de los principales sitios de venta online, tiene y gestiona su propio programa.

Anuncios en el sitio

Al coloca anuncios en u sitio web, tienes la oportunidad de ganar dinero en función del número de impresiones o clics que los visitantes generen en los anuncios de tu sitio. Por lo general, es necesario tener un gran número de visitantes de forma regular para que merezca la pena este esfuerzo pero, una vez que lo tengas todo en marcha y funcionando, puede ser una buena fuente de ingresos.

Google AdSense es una de las formas más sencillas de empezar. Tú solo colocas un trozo de código en tu sitio y a través de él Google coloca anuncios en tu sitio. No tienes demasiado controlo sobre el contenido que aparecerá en los anuncios, aunque sí puedes cribar algunos anunciantes que no te encajen.

También puedes recurrir a otras redes de anunciantes más de nicho como MediaVine, BlogHer o Federated Media, pero para ser aceptado en ellas necesitas un sitio web más consolidado y una audiencia importante. Todas estas redes se llevarán un porcentaje entre lo que le paga el anunciante y lo que cobras tú, pero esas comisiones que se llevan compensan ahorrarte el lío de intentar montar tu propia red de anuncios si no eres una gran marca.

Vende algo

Aunque es la forma más complicada de monetizar tu sitio, probablemente sea la mejor forma de hacerlo. Para ello, una vez que hayas generado una audiencia, necesitas ofrecerles algo que les sea útil. Muchos blogueros han expandido sus imperios a través de la venta directa, ya sea de un servicio, de contenido exclusivo o de productos físicos.

Si vender productos físicos te echa para atrás al principio, piensa en servicios online que puedas ofrecer: sesiones de estilo virtuales, hacer de personal shopper online, o tutoriales de maquillaje o vestido son algunas de las cosas que puedes ofrecer sin invertir más recursos de los que ya pones en tu blog. ¡Esta es la ocasión de ser creativo y lanzar tu propia marca personal! Y el beneficio será solo tuyo.

Te recomendamos que, con un poco de información, metas el dedo en las aguas de la monetización y encontrar una estrategia para monetizar tu sitio con la que te sientas cómodo. Incluso si acabas de empezar en este mundillo, seguro que puedes encontrar opciones que te permitan hacerte una idea de cómo es convertir tu blog en un negocio.

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